Yo confieso, soy un especulador.

Leyendo  la entrevista al PP de Bonares, se me ha venido a la cabeza la imagen de aquel ministro, un tal  Sevilla diciéndole a Zapatero “no te preocupes que esto te lo explico yo en dos tardes”.

Y la cosa sigue igual de mal con nuestros políticos, que siguen empeñados en no  enterarse, ó que no nos enteremos (no sé qué pensar).

Yo tenía claro que eso de demonizar a los mercados era una milonga de IU o del PSOE, los primeros porque saben que no van a gobernar y les queda bien de cara a la galería y los otros para justificar el esperpento de política económica que han hecho en los últimos 8 años. Y aquí tenemos a otro que se empeña en repetir la misma milonga pero éste es del PP, ya sólo nos falta que la rubia de UPYD diga algo parecido para cantar línea.

Voy analizar por partes la respuesta número 7 que para mi gusto no tiene desperdicio.

1º La prima de riesgo, la “economía especulativa” y  los mercados. (Esos demonios.)

La prima de riesgo no mide la confianza de los mercados en nuestro país, mide la confianza de los mercados en nosotros respecto de Alemania (que es muy distinto), lo que pasa que todo el mundo está de acuerdo en que Alemania es un país serio, y no tiene problemas de solvencia. Pero podríamos estar pagando el 7%  como casi hemos estado a punto de pagar  con una prima de riesgo cero. La confianza se mide en la cantidad de dinero que te prestan y al tipo que te lo prestan.

Haces una distinción entre economía real y economía especulativa a la que le puedes dar tu nombre, sólo existe en tu mente, ¿tú crees que la economía real existiría sin especulación? En una economía de mercado, Toooodo el mundo es un especulador, empresarios, trabajadores y consumidores. Toooooodo el mundo intenta sacar de su capital, su trabajo o su ahorro el mayor rendimiento posible y con el menor riesgo posible.

Te voy a poner un ejemplo muy sencillito, cuando un agricultor, (de Bonares, para que le pongas cara), planifica su cultivo y destina tal superficie a fresa y tal a frambuesa o elige un porcentaje de variedades más tempranas u otras más tardías, no está haciendo otra cosa que especular. Sí Sí, especula, sobre cómo se va a comportar el mercado en la próxima campaña para ganar lo máximo posible.  Si lo hace bien ó  acierta y tiene producción cuando la fruta escasea en los mercados, pues  gana dinero, y si se equivoca pues ya sabe, lo comido por lo servido en el mejor de los casos. Y no veo que vayan por la calle gritándole la gente ¡especulador!, ni nada por el estilo, todo el mundo entiende que hace lo que cree mejor para su negocio.

Otro ejemplo,  yo, seguramente tú, mi vecino etc.,  tenemos un plan  de pensiones  y todos los años aportamos  lo que podemos ó  estimamos que debemos aportar.  Como yo, como seguramente tu o como mi vecino, millones de personas que no tienen los conocimientos ni el tiempo para gestionar sus ahorros (mayores o menores, cada cual los suyos), los ceden a quien ellos entienden que le van a reportar mayores ganancias, normalmente bancos.  Mi vecino, además que es mayor que yo y tiene una nieta, tiene la ilusión desde hace tiempo de pagarle o al menos contribuir a pagar, los estudios universitarios de su nieta, a la que no conozco personalmente, pero que él me asegura, será una futura premio Nobel en medicina. Y el hombre desde hace años tiene un plan de ahorros en el que aporta lo que buenamente puede.

Como yo, como seguramente tú y como segurísimo mi vecino, a nuestros bancos o agencias les damos un mandato muy claro: ¡Oiga!, esto son mis ahorros, me han costado muchas horas de trabajo, de esfuerzo y me he comido las ganas de fundírmelos, trátelos usted como si fueran suyos, y no tenga usted ninguna duda, que si usted no lo hace bien, se los llevaré a otro que si lo haga. “maximice mi rentabilidad y minimice mis riesgos”.

Cada vez que escucho a un ignorante decir que”la culpa”,  la tienen los  mercados, los bancos o los especuladores, siempre me hago la misma pregunta, ¿De quién se cree éste que está hablando?

¡Los mercados y los especuladores  somos nosotros!

¿Qué persona, empresa o entidad (de cualquier tipo), no es cliente del sistema financiero en España?

Los bancos, los fondos y los especuladores actúan por cuenta de sus clientes, y accionistas, que en su inmensa, inmensa mayoría, son pequeños ahorradores, gente como tú y como yo, te lo juro. Éstos pequeños ahorradores invierten o prestan a éstos fondos, por supuesto, también especulando, y los invierten en distintos productos financieros en función de lo que creen les va a aportar mayor rentabilidad y menores riesgos (según cada perfil). ¡Menudos aprovechados!, estarás pensando, pero la realidad es que no, hacen lo que tienen que hacer con sus ahorros, igual que el agricultor que te he puesto de ejemplo antes.

2º. La Macroeconomía. Esa mala……..

 “países con alta dependencia financiera exterior y un déficit público moderadamente alto, pero, y es lo más importante, sobradamente solventes” ¿mande?

Antes de empezar, te digo que lo del déficit moderadamente alto no lo es tal, el último cierre acaban de revisarlo y se quedó cerquita, cerquita del 10% del PIB.

Para que un país tenga una alta dependencia financiera exterior, un déficit público moderadamente elevado, y el sistema sea sostenible, debe darse otra variable que no has mencionado para nada, una tasa de crecimiento elevada y persistente en el tiempo, porque sino ¿para qué ese déficit?, ¿Qué financia?, tú  mismo has dado la respuesta, paga un sector público ineficiente “(aquellos que nos han de prestar el dinero para hacer la carreteras, hospitales, pagar las nóminas de los funcionarios,…”. En un país donde ya no se hace una autopista que no sea de peaje, donde vamos día sí y otro también a emitir nueva deuda para pagar deuda antigua, ¿qué está financiando nuestro déficit público? ¿Hospitales?, ¿puertos?, no señor, financia gastos corrientes del estado. Si gastamos más de lo que ingresamos año tras año, pues al final no podemos pagar ni los intereses de lo que nos han prestado, cuanto más el principal de la deuda. Y eso contradice uno de los mandatos de sus clientes, ¡oiga, minimice mis riesgos!

Los especuladores no se aprovechan de nuestra situación, no hay una confabulación mundial de especuladores para hundir a España, no señor, España (y otros países), se ha empeñado durante muchos años en mantener un estado ineficiente, un mercado laboral ineficiente y una política fiscal ineficiente y eso genera una oportunidad de apostar a la baja por parte de los ahorradores (o especuladores), que ha generado España y no los especuladores. Ellos en su función económica la aprovechan, es más, si no hubiera especuladores quien ¿compraría nuestra deuda?Según tu teoría, ¿cómo explicas que Alemania se haya financiado hasta hace poco a tipos reales negativos?, porque yo me pongo en el caso de un astuto especulador y pienso, Alemania me paga el -0.5% y España el 7% aunque es sobradamente solvente (me lo va a pagar), no me lo pienso, compro España. Sin embargo Alemania no tuvo ningún problema para colocar sus emisiones de deuda. ¿Alguien se equivocó?, para nada, la realidad es que no somos sobradamente solventes, no señor.Los mercados vieron que existía posibilidad de impago, sí sí, como en la época isabelina, es más, si no existiera la probabilidad de rescate, la prima no sería de 400 puntos, sería mucho más elevada, nuestra mayor baza es que pertenecemos a un club en el que hay gente solvente (de verdad), que puede que nos echen una mano en caso de necesidad, pero si por nosotros fuera, estaríamos con los acreedores en la puerta, y eso no es culpa de los especuladores, es culpa  de España y sólo de España.No vamos a ninguna parte si seguimos negando la evidencia, nuestros problemas son nuestros y los hemos generado nosotros solitos, y somos nosotros quienes tenemos que salir de ésta y sobre todo aprender bien la lección para que no vuelva a producirse y para eso nuestros políticos deben decirnos las cosas como son, sin cuentos.

7 comments

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  1. Eres un claro ejemplo del esperpento educativo de este país (suponiéndote educación como «papelajo» que te dieron al terminar la carrera). ¿Excusando la especulación? Cuánta tontería hay que leer…

  2. Manolo, me confieso, no soy especulador, he leído tu artículo, y la verdad, he de reconocer que me ha gustado, puesto que creo haber percibido que lo has parido desde la sinceridad, desde la lealtad a tus ideas en la materia tratada.

    No lo comparto. No puedo compartir esa visión liberal que trata de hacer técnica, una ciencia social. No puedo congeniar con una percepción simplista de esta ciencia por la que se trata de reducir a la Economía, en toda su extensión, a la mera resolución de un problema de “programación lineal” mediante la asignación inequívocamente eficiente de unos recursos vía “mano invisible”, vía un oráculo, el mercado, que todo lo soluciona de la mejor forma posible. Existen fallos en el mercado, que sólo el sector público puede satisfacer!

    A mi modo de ver, todo es bastante más fácil de lo que se quiere hacer ver, aunque quizá no tanto como a Jordi Sevilla le parecía. Considero que existe dos formas de interpretar la economía, bien como la ciencia que estudia la forma más eficiente de asignar unos recursos escasos a la satisfacción de necesidades, básicas o complejas, de las personas, bien como el “habitat darwiniano” en donde el más fuerte, el más listo, o simplemente, el más golfo, es capaz de transformarse en poder fáctico capaz de corromper a toda una suerte de mercenarios políticos para que creen el marco necesario en donde perpetuar a su minoritaria estirpe decenios y decenios, en detrimento de una mayoría, también perpetuamente desfavorecida.

    La economía debe servir a la política, debe ser una herramienta de ésta, no al contrario.

    En los últimos años estamos observando perplejos como gobiernos enteros, legítimamente elegidos, caen doblegados ante la presión sofocante de ese ser abstracto, todopoderoso, que bajo el paradigma falso de la globalización y sus virtudes, se ha calificando como “los mercados”, y que no son más que ingentes cantidades de dinero e intereses, que fluyen a sus anchas buscando un objetivo fácil donde multiplicar varias veces su montante nominal, eso sí ajenos por completo a una regulación internacional coordinada y coherente, y sin ningún escrúpulo, caiga, quién caiga, derrumbe a quién derrumbe. El caso de George Soros fue especialmente gráfico hace algunos años, capaz incluso de sacar a la libra esterlina y la lira, del SME. Ahora, es el momento de las agencias de calificación, jueces y parte, y la deuda de los Estados, de las CCAA, de los bancos, o de lo que sea. Esto no es admisible en el siglo XXI.

    Por todo esto no me considero especulador, no al menos como los que se sirven de esta suerte de políticos corruptos, a los que constituyen, manipulan, amenazan y destituyen, para arruinar la vida a cientos de miles de personas, si no millones, en todo el mundo. No, yo no, yo prefiero que sea la política quién domine a la Economía, pues sinceramente, todo es bastante más sencillo de cómo se pinta, sólo falta honestidad en la vida pública, regulación, y control.

  3. Soy ignarante número 1 ya que creo que la culpa la tienen los bancos, los mercados y como gran especulador nuestro gobierno, el de ahora y el de antes, Te aconsejo un peazo de documental que se llama INSIDE JOB y cuidado que a lo mejor cambias de opinión.
    Es más me gustaria ser islandesa el único país que no ha dado dinero público a los bancos y que ha llevado a los banqueros y a los políticos a los tribunales, y además está saliendo de la crisis. Como soy ignarante esta información no es mía, sino del ABC

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