Mariliendres

miss manolos

“En mi espíritu soy gay,  podría ser homosexual, pero lamentablemente no lo soy”. Kurt Cobain.

Esta nueva etapa en mi vida como blogger está siendo de lo más satisfactoria. Me he descubierto como “malamadre”, mujer con “taitantos” y han aflorado sentimientos de arraigo en “mi sur”. Dentro de todos estos calificativos, que me describen como lo que soy, no podía dejar pasar por alto el de gayhetera o “mariliendres”. Si chicas, vivir rodeada de gays es maravilloso.

Ojo, que esto no lo he descubierto ahora, yo salí del armario hace mucho. El termino tal y como se recoge en la Wikipedia viene a referirse “a una mujer heterosexual que se asocia casi en exclusiva con hombres homosexuales y bisexuales, o mujeres cuyos amigos gays son muy cercanos”.

LAS mariliendresLas opiniones que existen sobre nosotras, las mariliendres, son dispares. Hay quien nos ve básicamente como seres molestos. Que no pintamos nada en los locales de ambiente y no entienden porque besuqueamos y manoseamos a nuestros amigos gays, como queriendo adaptarnos a un hábitat que no es el nuestro. Creo que quien es de esta opinión es que tiene síndrome de “reina destronada” y no soporta que venga ninguna a brillar mas que ella, aunque si que es verdad que irte a un bar de ambiente y que te guiñe el ojo el único hetero despistado que habita por allí, tiene que joder un poco.

Afortunadamente no todos piensan igual. Yo soy de la opinión que mariliendres o gayhetera, se nace, no se hace. Esto va mas allá de las modas. Cuando alguien llega a tu vida, y conectas de una forma brutal, que te entiende y al que entiendes, no te cuestionas nunca como es su vida sexual. Simplemente es alguien maravilloso al que has tenido la suerte de cruzarte en tu camino, y en ese aspecto yo si que me siento como una reina. Para mi, salir una noche, rodeada de hombres, escuchando una música que me encanta, hablando de ropa, darnos unos piquitos, bailar alocadamente con ellos, opinar sobre las mamarrachas que nos rodean y no sentir tensión sexual en ningún momento, es el resultado de una noche perfecta.

En mi día a día no concibo mi vida de otra manera. Yo nací para ser mariliendres y soy feliz. Esa conexión con el mundo gay me ha hecho descubrirme también como mujer. Quién me iba a decir que iba a ser un hombre el que me enseñara a descubrir mi femeneidad, y no la regla…

Y no podemos pasar por alto la cantidad de mariliendres famosas que destacan dentro del panorama televisivo, político, cultural y farandulero. Por mencionar algunas tales como Trinidad Jiménez, Carmen Alborch,  hasta Celia Villalobos y la inigualable reina del cotarro, la Olvi. Yo cuando sea mayor quiero ser como ella. Las grandes canciones de la música gay, son mis canciones. Gloria Trevi, Gloria Gaynor, Alaska, Rocío Jurado, Monica Naranjo y una larga cola, más aún que para entrar en el cuarto oscuro..

Aún pensando lo que pienso, no soy ajena a que en esta vida es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. Habrá que vivir con ello. Me remito a comentarios de la gran Chavela Vargas que venían a decir que cada cual tiene que luchar por lo que es y se le respete por ello, para ella era un orgullo llevar el estigma de lesbiana. No presumía ni lo pregonaba, pero tampoco lo negaba. Y si que es verdad, nosotras llevamos el estigma grabado a fuego allá donde vamos. Si ahondas un poco en la red salen hasta estereotipos de mariliendres. El que mas gracia me hizo fue uno que decía que toda mariliendres que se precie tiene una prenda con lunares. Yo no daba crédito a lo que estaba leyendo, pero me asomé a mi armario y me decepcionó no ver ninguna. “Qué tipo de mariliendres eres”!!, me dije, y salí rápidamente con mi affinity desplegando las alas, como buena zarafriendly, a por una prenda con lunares, porque yo no voy a ser menos.

Este post es mi pequeña aportación a la Celebración del Día del Orgullo Gay, el 28 de junio, fecha en la que se conmemora los disturbios de Stonewall en 1969, y que marca el inicio del movimiento de liberación homosexual. Y un guiño a ellos, los culpables de que yo sea una mariliendres, os quiero amigas.

Y no puedo despedirme sin rescatar una escena, ya clásica, de la película In & Out. En ella su protagonista, gay no confeso, se somete a una prueba de masculinidad, de la que no sale muy airoso. Habeis intentando alguna vez escuchar a todo volumen I will survive y no bailar? MARICÓN EL ÚLTIMO!!!!!! ;)

Pronto más

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