LA COLUMNA DE NOSTROMO

NOSTROMO INSUMISIÓN

110 km/h, lo que nos faltaba. Como se suele decir, la gota que colma el vaso. Estamos viviendo rodeados de una masa de dictadores, aborregados y agradecidos que nos dictan el paso, el camino hacia “la verdad” y lo que realmente llega al límite de lo vomitivo es que nadie tenga la suficiente entereza para hacerles frente.

Basta, basta y basta hasta decir basta. Es la hora de la IN-SUMISIÓN. Me niego a aceptar que alguien me diga lo que tengo que comer, lo que tengo que fumar, lo que tengo que beber, lo que tengo que correr con el coche, lo que tengo que ahorrar, lo que tengo que consumir…. basta ya. Señores, les PAGO para que administren la “comunidad de bienes” no para que me digan que ropa he de vestir o si me tengo que emborrachar por Navidades. ¿Pero quiénes se han creído ustedes que son?

foto insumisiónMe niego a someterme a los dictados de unos cuantos (empajillados mentales) que a la hora del café (no sé si lo han prohibido ya pero estará al caer) y con libreta en mano deciden (por mí) que es lo está en el lado oscuro y que es lo que se acerca a su verdad. ¡Váyanse al carajo!, yo lo que quiero es MI LIBERTAD, pero no su idea de libertad. Mi libertad de decidir, mi libertad de comer SUPEREXTRAMEGA hamburguesas y atiborrarme de fumar en un bar (si quiero) cuando me tomo un café y una copa (o cinco). NADA MÁS. No quiero nada más.

Vendrían al caso dos situaciones políticas (repugnancia me da hasta de nombrar la adulterada palabra) con respecto al tema. Una cuando Lenin le preguntó (sorprendido) a Fernando de Los Ríos ¿Libertad para qué? y otra el lamentable espectáculo que Aznar (medio borracho) dio al soltar la frase de ¿quién te ha dicho a ti que quiero de conduzcas por mí?. Uno por las circunstancias y otro por el contexto son reflejos del “gran hermano” que nos han impuesto. Esta es la letra pequeña (también está regulada) oculta en el último folio del último párrafo que no leímos cuando firmamos el contrato social. Ojo, que el documento tiene cláusulas abusivas y podría llevarnos a la ruptura de lo pactado. La vuelta a las cavernas quizás sea la mejor solución.

Orwell ya lo avisó en su “1982”. Estamos encerrados en este laberinto del cual, aunque parezca complicado, es posible salir. Negémosnos a cumplir las RIDÍCULAS normativas, los excesos legalismos, los formulismos y burocratismos. Es la hora de INCUMPLIR lo INJUSTO y de dejarnos llevar por el SENTIDO COMÚN. Al infierno con este cúmulo de despropósitos legales que están encorsetando la autonomía de la persona conduciéndonos a una grotesca y medieval manumisión.

El sistema está abocado a su retroalimentación y nos encontramos en una encrucijada clave para desmontar todo el mecano. Es la hora del desacato y de la desobediencia. Comencemos a DECIR NO, porque la maquinaria avanza y no cejará en su empeño de sometimiento de nuestro albedrío.

Cosa difícil en una sociedad que está totalmente intoxicada por este mismo régimen servil. El cáncer está en fase de metástasis. Sólo hay que leer los mensajes de este blog. Me quito el sombrero ante los textos y reflexiones de Juan Bot a los que no hay ni un sólo comentario y en cambio las huestes aborregadas colapsan el servidor con respuestas a los artículos con contenido político. Son capaces de reventar un simple reportaje de fotos del carnaval con una subliminal interpretación política in extremis. Pero ¿qué bazofia es esta?

En estos meses en los que el “sistema” nos reclama para la renovación (quasi)tácita del “contrato social” se nos presenta una ocasión soberbia para hacer dos CORTES DE MANGAS soberanos (y políticamente incorrectos), uno con la mano izquierda y otro con la derecha.

Nostromo.

3 comments

Leave Comment
  1. Anonymous

    Sí, el Gobierno es muy coherente, por eso prohibe vender tabaco en España, porque mira por tú salud. Es más creo que amplió el rango de locales donde se puede vender tabaco en vez de discriminarlos a las tabacaleras,…muy coherente sí señor.
    Lo de la velocidad también tiene su lógica, ahorrar combustible, y encima les tenemos que dar las gracias. Vamos que no seáis mal pensados que es para freirnos a multas y llenar las arcas del Gobierno,…

  2. Anonymous

    yo creo que hay personajes que no le funciona algunas partes imprescindibles del cuerpo y mas concretamente de la cabeza,aparte de oler un poco a fach…
    pues a mi no me da la gana de estar en un bar y que me este tomando una cerveza o comiendo y que me esten echando el humo del tabaco,te matas tu,pero a mi no,una cosa es libertad y otra es vicio y falta de personalidad,y a algunos la coherencia les brilla por su ausencia!!

  3. Anonymous

    Magnífico artículo, aunque te voy a decir una cosa, la insumisión es cara ehhhh!
    Pregúntale al del asador de Málaga, ve a 120 por la autopista sin prestar atención a los radares,…, entiendo que llevas toda la razón pero nos tienen cogido por los huevos y encima tenemos que darles las gracias.

Deja un comentario, Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.