El viaje

“El perfume anuncia la llegada de una mujer y alarga su marcha”. Coco Chanel.

Estoy segura que algunas lo habréis experimentado alguna vez. Caminas por la calle y de pronto un sutil aroma os trae a la mente una catarata de recuerdos. La mente está repleta de “recuerdos olfativos”, sólo que la mayoría de ellos permanecen ocultos en nuestro cerebro hasta que un aroma especial lo despierta en un abrir y cerrar de ojos.

El día de ayer no fue especialmente cálido, pero la avalancha de olores me transportó a un lugar soleado y húmedo a la vez, con colores vibrantes. No podría describirlo, pero estaba lejos, muy lejos. Había en el ambiente olor a almizcle, canela, nuez moscada, pimienta rosa y madera de cedro. Ese olor, mezclado con el aroma del primer café de la mañana aumentaba su exotismo.

De pronto mi rutina se convirtió en un viaje del que no quería volver, era tan fácil estar allí, sólo tenía que cerrar los ojos y dejarme llevar.

Mis pasos me llevaron al mercado y allí todo cobró sentido. El color y aromas embriagaba los sentidos de quien estuviera dispuesto a ello, y yo lo estaba. Las frutas me parecían todas tropicales, los peces recién traídos en una barcaza de madera azul a pie de playa, el arroz sólo podía ser basmati, y entre tanto bullicio podía oir el sonido de animales vivos dispuestos a ser sacrificados por el capricho de algún sibarita.

Raquel Carrasco Montes

Raquel Carrasco Montes

No podía explicar lo que me estaba ocurriendo, y tampoco creo que hubiera nadie que lo hubiese entendido. Cuando desperté de esta quimera, quizás hubiesen pasado 30 minutos, pero me pareció mucho mas. Aún me parece inexplicable como puedes transportarte a lugares en los que no has estado nunca y hacerte sentir como en casa, como si fuera tu hogar.

Aún quedaban restos de mi viaje olfativo en el ambiente, y de pronto caí en la cuenta de la chaqueta que llevaba puesta. No pensaba nunca que una prenda tan recurrente, cómoda y bonita me hiciera sentir tan bien. Pude apreciar que el dibujo étnico formaba parte de la decoración de mi “viaje”, y que no lo había soñado, que estaba allí conmigo.

No le pude poner cara al perfume, quizás fuera una mujer, o no, pero no podré dejar de agradecerle la experiencia vivida, un miércoles cualquiera.

Pronto más.

 

¿Qué aromas os hacen vibrar?

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