Decima y última etapa de Jacinto Martín, “Camino de Fisterra”

Tras haber echo en ocho días de camino por el «Camino Primitivo» prosiguió su hazaña por el «Camino de Fisterra», el cual en un par de días lo ha conseguido. Ayer llegaba a Finisterre, el fin del mundo, como muchos lo denominan, en el fin del viaje nuestro peregrino lo completo con un total de 39 kilómetros. Jacinto Martín se despide de todos vosotros hasta el próximo camino que realice, mucha suerte Jacinto por los caminos.

Descendemos la calle del albergue y giramos a la derecha para salir de Olveiroa por la pista asfaltada. Hay que prestar atención porque en breve, a la altura del mojón 34,558, debemos torcer a la izquierda para cruzar un arroyo y tomar una senda encajada que desemboca en la pista que se dirige al embalse do Castrelo. Tras una curva cogemos, por la derecha, un camino que sube hacia una línea de aerogeneradores. Más adelante dejamos este camino y avanzamos por la ladera de la montaña con unas vistas increíbles del río Xallas, que fluye encajonado por una tupida vegetación. Terminamos bajando al lugar de Vao de Ripas, donde cruzamos el río de Hospital por un puente de piedra (Km 2,7).

Salvamos una cuesta y entramos en Logoso, aldea situada en las laderas del monte Castelo (Km 3,7). Atravesamos este pequeño lugar y abordamos una llevadera subida hasta la aldea de Hospital, donde cogemos la carretera CP-3404 (Km 5,1). A los pocos metros hay un bar a mano izquierda. Es el último punto de avituallamiento hasta Cee, así que conviene comer algo o aprovisionarse de bebida y algún bocadillo. Pasado el bar acortamos un trecho por la carretera antigua para desembocar en la rotonda donde se encuentra el mojón que bifurca los caminos a Fisterra y Muxía (Km 6). Continuamos por la izquierda, en dirección Fisterra, y pasada la fábrica dejamos la carretera por la derecha para tomar una buena pista rodeada de un paisaje abierto de tojos, pinos y eucaliptos. Nos conduce hasta el crucero de Marco do Couto (Km 8,4).

Continuamos por un terreno similar, con vistas a mano izquierda de Buxantes, hasta la ermita de Nuestra Señora de las Nieves (Km 10,5). Hay un merendero donde podemos hacer un alto. A continuación recorremos el repobladomonte do Lousado por cómodas pistas hasta la ermita de San Pedro Mártir, de la parroquia de Pereiriña. Manuel Vilar cita que «la construcción puede estar relacionada con el monasterio de Santa Tasia» (Km 13,8). Prolongamos la caminata hasta el cruceiro da Armada, que podemos observar a mano derecha. Desde aquí ya se puede ver el Cabo Fisterra bañado por el Atlántico (Km 16,2). Tras el crucero sobreviene un empinado descenso, con vistas a la ría de Corcubión, que conduce hasta Camiños Chans y Cee, lugares donde también hay opción de finalizar la etapa gracias a la apertura de un par de albergues privados. El itinerario conduce por el Campo Sacramento y rúa Magdalena hasta el centro de Cee, donde se encuentra la iglesia de Santa María de Xunqueira, del siglo XVI y con capilla mayor de estilo gótico. Cee estuvo poblada en la antigüedad por los Nerios. Hacia el siglo XII fue una pequeña villa agrícola y en los tiempos actuales es el municipio más grande de la Costa da Morte con cerca de 8.000 habitantes (Km 19,5).

Se puede ir hacia Corcubión tomando el paseo más cercano a la playa. Hay un mojón jacobeo que nos desvía por la parte de atrás pero merecen más las vistas al mar y el puerto. Al llegar a Corcubión hay que cruzar el paso de peatones que se encuentra junto a la oficina de Correos para enlazar con el trazado oficial. Por la calle San Marcos llegamos hasta la iglesia del mismo nombre. Sustituyó a la antigua parroquial de San Andrés de Canle, está declarada Bien de Interés Cultural y es de estilo gótico marinero, aunque tiene partes barrocas e incluso neogóticas, como es el caso de la fachada (Km 21). Junto al templo tomamos las escaleras de la derecha y por la calle de las Mercedes vamos al campo do Rollo, con parque infantil. En este punto ascendemos por una calzada sitiada entre dos muros que nos gratificará con unas bonitas vistas de Corcubión y Cee. El ascenso no termina y hay que emplearse a fondo para superar la corta pero fuerte rampa que asciende hasta el campo de San Roque, donde se encuentra el albergue gestionado por la AGACS, y la aldea de Vilar (Km 21,8).

finisterre final

Más adelante, tras cruzar la carretera, tomamos un camino que desciende nuevamente hasta la AC-445. Casi siempre por el arcén pasamos Amarela y después Estorde. A la entrada de Sardiñeiro dejamos un trecho la carretera para regresar a ella y la abandonamos a la altura de la rúa Nova (Km 25,7). Nos despedimos de esta localidad por un agradable tramo, que fue Camino Real, donde no será difícil que veamos a más de un cazador entrenando a los perros. Finaliza en un mirador sobre Fisterra y el Cabo (Km 27,5). Tras cruzar de nuevo la carretera descendemos súbitamente para rodear la cala del Talón. Otro breve tramo de carretera conduce hasta Calcoba, donde brota el extensoarenal de Langosteira (Km 28,8). Muchos peregrinos deciden recorrer este tramo a pie de playa. El camino oficial va paralelo tras las dunas. Se accede a Fisterra por el barrio de San Roque y se pasa junto a la cruz de Baixar, un crucero de granito del XVI. En el anverso está representado Cristo crucificado y en el reverso María Inmaculada con el niño Jesús (Km 30,7). Por la calle Santa Catalina se llega a la calle Real, donde está el albergue público y donde nos darán la Fisterrana (Km 31,7).

Este no es el fin, aún debemos ascender hasta el Faro. Tras el albergue pasaremos junto a la capilla de Nuestra Señora del Buen Suceso, iglesia barroca de 1743 situada en la plaza de Ara Solis. El crucero muestra a Cristo crucificado y a la Virgen del Socorro. Ya en la carretera de acceso al Faro se encuentra la iglesia de Santa María das Areas, su origen se remonta al siglo XII. Alberga la talla gótica del Cristo de Fisterra, una imagen envuelta en leyendas. Tiene Puerta Santa y un Santiago Peregrino del siglo XVII. El ascenso por carretera es bastante llevadero y a mitad de la subida veremos una moderna escultura de un peregrino medieval. El mojón de los 0 kilómetros nos da la bienvenida al entorno del Faro. Fue construido en 1853 en base al diseño de Félix Uhagón. El edificio de la entrada se conoce como La Sirena y es de 1889. En él se aloja el Centro de Información Turística gestionado por la Asociación Neria de la Costa da Morte, donde dan asesoramiento, sellan credenciales y recaban estadísticas (Teléfonos: 670 29 27 20, 981 70 60 28). Los pueblos prerromanos ya adoraban al sol desde este punto geográfico tan sugerente. Verlo esconderse bajo las aguas del océano es un espectáculo único y el remate de toda una peregrinación hasta el final de la Tierra (Km 34,9).

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