Bonafru y el medio ambiente, la unión perfecta

Los socios de Bonafrú, concienciados con el medio ambiente, avanzan hacia la producción de residuo cero

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Presidente y directivos de Bonafru

La campaña de frutos rojos de Huelva está en plena producción y las cooperativas onubenses en plena actividad, un ejemplo de ello es la cooperativa Bonafru con sede en Bonares, uno de los municipios que se encuentran dentro del ámbito de influencia y protección del Espacio Nacional de Doñana.
La producción ecológica es algo que ya algunos socios están probando con el objetivo de ir introducciéndose en nuevos métodos de gestión relacionados con tratamientos biológicos, “con los bichitos” como dice de forma popular alguno de los socios de la cooperativa, aunque son métodos que se van incorporando poco a poco porque hay que experimentarlos previamente y tener ciertas habilidades en su manejo.Plenamente concienciados con el respeto al medio ambiente, los socios de Bonafru centran sus esfuerzos en incrementar su compromiso con el entorno, trabajando para que sus producciones sean conocidas y reconocidas como libres de residuos o de residuo cero. El presidente de la cooperativa Bonafru, Manuel Limón, afirma que todos los socios “están concienciados de la necesidad de respetar el medio ambiente dado el espacio en el que nos encontramos y convencidos de que los mercados reconocen esta postura”; resalta que “llevamos años en esta línea”. Toda la producción que sale de la cooperativa es integrada, la frambuesa, además, es de residuo cero, lo mismo que el arándano; y la fresa está iniciándose en ello.

Diversificación

Bonafru tiene una producción estabilizada y diversificada de frutos rojos, pues hace ya casi una década que tomaron la decisión de cambiar fresa por frambuesa, sobre todo, y arándano, aunque la primera sigue abanderando la producción de Bonafru.

De la cooperativa salen anualmente una media de 4.000 toneladas de fresa, 1.800 de frambuesa y unas 300 de arándano.

Manuel Limón explica que, cuando se optó por la diversificación, los socios “apostaron por la frambuesa guiados por la rentabilidad del producto” y por el propio perfil de los agricultores de Bonafru que, en su mayoría, son pequeños propietarios, lo que hace que no se barajen, por ejemplo, los frutos de hueso.

Ahora las cosas ya han cambiado y la frambuesa no es tan rentable como al principio, “ya hay muchas hectáreas y siguen aumentando; cuanta más producción, menor precio; es lo que pasa con todos los cultivos”, comenta Manuel Limón.

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Juan José Agrafojo, socio de Bonafru

La fresa
A pesar de la diversificación, la fresa sigue siendo el fruto de mayor peso en la cooperativa, en producción y facturación. La mayor parte de las plantas de fresa son de las variedades Primoris y Fortuna. La primera es propiedad de FNM (Fresas Nuevos Materiales), empresa en la que participa Bonafru.
Este año ha sido una campaña atípica porque la producción de fresa se ha adelantado alrededor de 20 días y, dependiendo de la situación de las fincas, hasta ha podido llegar a un mes.

Esto podría haber sido un factor muy positivo si no hubiera sido porque que en enero lo precios bajaron significativamente por el exceso de oferta que llegó a los mercados, de todas formas “ahora la situación está ya normalizada y confiamos en que el pico que se genera todos los años durante los días festivos de Semana Santa no nos haga mucho daño”, apunta el presidente de Bonafru.

De discurrir con normalidad la campaña, Bonafru estará recolectando fresa hasta el mes de mayo; aunque la actividad se prolongará hasta junio con la frambuesa y con el arándano.

La recolección de los frutos rojos se programa para que se produzca de forma escalonada entre los meses de septiembre (empezando con la frambuesa) y junio. En total los socios de Bonafru contratan a lo largo de la temporada a unas 1.500 personas en el campo y a 300 más para la planta de envasado de fruta de la cooperativa.

Corona Norte de Doñana
ADH_padre-vocalLos socios de Bonafru suman 420 hectáreas todas ellas regularizadas, la mayor parte por el Plan Especial de Ordenación de las zonas de regadíos al norte de la Corona Forestal de Doñana.

La preocupación de los productores es el agua, tener suficiente para garantizar la campaña de producción de frutos rojos con normalidad. La tranquilidad y el agua no llegarán hasta que la comarca del Condado pueda utilizar el caudal del trasvase de agua de 4,99 hectómetros cúbicos y posterior el otro trasvase de 15 hectómetros.

Las 80 explotaciones de cultivo de Bonafru se encuentran en su mayoría en Bonares, aunque también tiene socios en Moguer, Lucena, Almonte, Trigueros…

Manuel Limón ya da por descartado que el agua del trasvase se pueda utilizar en esta campaña pero confía en que la próxima empiece ya con agua superficial, lo que permitiría cerrar los pozos que captan agua del acuífero de Doñana.

Fuente Agrodiario Huelva

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